Cuando los patrones se nieguen a negociar, no dudaremos en luchar con uñas y dientes mediante huelgas, protestas y demandas judiciales para lograr un salario decente y proteger y ampliar los derechos de nuestros afiliados. Además de desafiar la subcontratación siempre que podamos y exigir como mínimo que nuestros afiliados obtengan el London Living Wage (salario digno para Londres), el sueldo completo en caso de enfermedad y cargas de trabajo manejables, también lucharemos enérgica e incansablemente para garantizar que ninguno de nuestros afiliados sea injustamente disciplinado, suspendido o despedido. Y si lo fueran, pelearemos por su reintegración. Pero lo principal es que nuestros afiliados, quienes a menudo son negros, morenos y/o migrantes, infravalorados y tratados como personas de segunda clase, obtengan la dignidad, el respeto y la igualdad que merecen.
100 Wood Street
Propiedad de Amancio Ortega, el hombre más rico de Europa, ubicado en el corazón de la City de Londres, y sede de los gigantes financieros JP Morgan y Schroders, 100 Wood Street no se la vio venir cuando los afiliados de la UVW se lanzaron a la huelga más larga de la historia de la City de Londres.